domingo, 10 de noviembre de 2013

Luna de Noviembre

LUNA DE NOVIEMBRE

La Luna hoy se ha puesto un velo, es Luna de Noviembre y seguramente se ha vuelto recatada.
Las mujeres de mi entorno, van al Campo Santo a honrar a sus seres queridos. Llevan cubiertas sus cabezas por respeto.
La Luna, seguramente lo sabe y por eso se ha puesto un velo, no estaría bien derramar su luz blanca y brillante en un lugar de tantas penas.
La Garza Real que viene a mi playa en las noches de Luna, hoy no ha venido, no tiene espectadores que la vean bailar, contoneándose a la luz de su amiga la Luna, y si estira su altivo cuello, nadie la verá
Tampoco podrá volar rozando la estela que la gran estrella blanca deja en el agua.
Hoy está todo oscuro, como las almas.






Pilar

viernes, 25 de octubre de 2013

DESPUNTA EL DIA



Despunta el día, las estrellas van cerrando sus ojos, tienen que descansar para poder

 iluminar la noche. La Luna, se hace un poco la remolona, no le apetece irse todavía,

 quiere esperar para poder ver a su amado, el Sol, al que tan poco ve, los dos están

 condenados a perseguirse sin poderse abrazar
.
Por el horizonte, encima de las montañas, se empieza a vislumbrar un rayo de luz, al

 principio es de un color rojo intenso, para irse dulcificando, y pasar por un amarillo

 intenso, a un resplandor que no se puede mirar de frente.

En ese momento, la Luna se mete por el lado contrario sin apenas decir adiós, esta

 noche la volveré a ver un poquito más pequeña, está en menguante, dentro de unos

días, dejaré de verla, y eso me produce desasosiego, ¡¡¡está tan oscura la noche sin

 ella!!!

Conforme va avanzando el día, todo se pone en movimiento, los barquitos de pesca,

regresan a puerto, los mercantes inician su acercamiento, para descargar las mil y una

 cosas que transportan, empiezan los coches con sus dueños dentro que van a trabajar,

 los niños de Colegio, aparecen con sus caritas de sueño envueltos en sus bufandas,

 parecen enanitos borrachos, van dando tumbos medio dormidos, sus papas no están

mejores que ellos.

Todo comienza, incluidos los ruidos, yo también me desperezo y con un café en la

 mano, salgo de mi terraza para empezar mi actividad diaria.



Pilar

lunes, 14 de octubre de 2013

Viajando con la Luna

Viajando con la Luna





Ayer  fui detrás de la Luna, para saber lo que hacía cuando no estaba conmigo, me monté en una nube, y con dos estrellas, fabrique una máscara para que no me conociera, e inicié el lento caminar..
Al principio, íbamos tan despacio, que empezó a entrarme sueño, debajo nuestra había un inmenso mar, que a fuer de ser tan grande, resultaba monótono, pero de repente, apareció una isla, con grandes árboles, y entonces la Luna, empezó a jugar con sus ramas, formando imágenes en el suelo, columpiada por la brisa. Yo no salía de mi asombro, nunca la había visto tan juguetona.
Cansada de tanto baile, continuamos el camino, y vimos un inmenso río, sinuoso, conforme nos acercábamos, oíamos el dulce canto de dos voces preciosas pero tristes, se lamentaban de que la Luna no iluminase aquella noche el agua para poderse mirar. Al oír ese llanto la Luna, se acercó a la orilla donde estaban dos rapazas e iluminó el agua para que pudiesen mirarse, ese día iban a su primer baile y no tenían espejo donde contemplarse.
Seguimos caminando por el Cielo y a lo lejos, descubrimos una gran Ciudad, estaban todas las casas apagadas y sus habitantes descansando, solo los vigilantes y la gente que trabaja por las noches ,le daban vida.
También estaban los indigentes, que no tenían domicilio y dormían en plena calle, encima de cartones en el mejor de los casos, los borrachos, los desesperados, los abandonados. Todos ellos, no les importaba si la Luna estaba o no iluminando su territorio, casi preferían no verla, muchas veces les traía muy malos recuerdos.
No siempre la Luna es romántica.
Por el horizonte, empezaba a apuntar el alba y yo tenía que regresar, pero estaba muy lejos de mi casa, ¿Cómo lo haría?. Entonces la Luna, se volvió hacia mi y me dijo: “Sabía que estabas aquí, te conocí a pesar del antifaz de estrella, pero te dejé para que vieses que tengo otras misiones además de iluminar tu noche, ahora te montarás en una estrella fugaz y regresaras a tu playa rápidamente. Y así sucedió.
Cuando ahora la veo, pienso en todas esas personas que la contemplan al mismo tiempo que yo, me sirve para unirme a ellas.

Otro día le pediré que me vuelva a llevar, creo que hay muchísimo que aprender.

Pilar

sábado, 31 de agosto de 2013

EL RIO



EL RIO



Nací en los picos abruptos de nieves eternas
numerosos regatos, bajaban por las laderas
con aguas cantarinas,
que al irse convirtiendo
en aguas caudalosas,
saltaban por sus cascadas,
descomponiéndose en numerosas gotas
que el traspasar la luz
se convertían en numerosos colores.

Todo lo que tocaba
se llenaba de vida, los árboles,
los campos, los sembrados,
y las riberas, en donde crecían
mil y una flor silvestre,
apareciendo como una gran explosión
de la Naturaleza.

Había llegado la Primavera

Pilar


sábado, 10 de agosto de 2013

La Zingara

Cuando la Zíngara baila,
todos los ojos la miran
en los pliegues de su falda
se enganchan los sentimientos.

Melena negro azabache
ojos de verde mar
labios rojos, sensuales.
manos que saben amar.

Con los pies descalzos baila,
cual palomas mensajeras,
que se callen, se callen todos
cuando la Zíngara baila..

Pilar



sábado, 13 de julio de 2013

EL NIÑO DEL HELADO



El niño del helado

Todas las tardes, se sentaba en una antigua escalera ya inutilizada que había en la playa.

Era pequeño, no tendría más de 9 o 10 años. A esas horas, sobre las 6 de la tarde, se tomaba un polo de esos largos de muchos colores. El `principio del helado, lo tomaba a toda velocidad, y cuando llegaba a un determinado color aflojaba el ritmo y lo tomaba despacito, para que le durase más.

Lo que me llamaba la atención era, la cara de tristeza que tenía, me parecía que a un niño tan pequeño  no le debería pasar nada tan importante que le hiciese estar así, sobre todo un día detrás de otro.

Decidí sentarme a su lado, y lo hice, me miró pero no me dijo nada, sólo se corrió un poco para dejarme mas sitio y estuviese más cómoda.

Decidí no decirle nada, simplemente esta a su lado, por miedo a espantarle y que se marchase.

Al cabo de varios días, me decidí a preguntarle  cómo se llamaba, y me dijo que Javier, por entablar una conversación con él, le dije que tenía un nombre muy bonito, me miró con una cara especial y me  contestó que no lo gustaba mucho pues le llamaban Javierín y le parecía horrible.

Casi, casi, le di la razón, tampoco a mí me gustaba el diminutivo, De repente, se levantó y se fue, debió considerar que ya estaba bien por aquél día.

Al día siguiente, fui yo la que me senté primero en la escalera y al cabo de un rato, apareció él, con su consiguiente helado y se sentó a mi lado.

Me preguntó por qué siendo yo una persona mayor, me sentaba con un canijo como él, así le llamaba su padre, le contesté que también se aprendían cosas de personajes tan pequeños, que debido a mi edad, yo me había olvidado de lo que pensaba cuando tenía 10 años, y que me interesaba saberlo, para así entender mejor a los niños de su edad.

Se quedó un poco asombrado y me preguntó sí con el paso de los años, nos vamos deshaciendo de los recuerdos. Era una pregunta un tanto extraña para un niño de esa edad. Le conteste, que la vida te iba enseñando a elegir entre los recuerdos, lo que de verdad quieres conservar.

Después le pregunté el motivo de su tristeza, Me contó que tenía una gaviota amiga, a la que todos los días le daba trocitos de su bocadillo.

Una tarde, apareció con un ala rota, subió corriendo a su casa y cogió una venda con la que curarla, creyendo que de esa forma el ala podría volver a usarla para volar. La metió en una caja de cartón y la protegió debajo de una barca que estaba amarrada en la playa. Todos los días, le bajaba comida y bebida.Pero un día, cuando fue a buscarla, la caja no estaba y se indignó con los que limpiaban la playa, cuando le dijeron que la gaviota la tiraron al agua porque se estaba muriendo y la caja se la llevaron.

Lo vi. tan apenado, que le dije que cuando las gaviotas están a punto de morir, remontan el vuelo y se van al cementerio que tienen para ellas, para morir en paz.

Me `preguntó que cómo era, y yo le respondí que era en una isla en medio del Océano, llena de flores de todos los colores, donde eran felices para toda la eternidad.

La mirada del niño se iluminó y dando un brinco, se fue todo contento a jugar con los amigos de su edad.

Desde aquél día, no volví a verle nunca más triste, aunque nos saludábamos todos los días con cariño.

! Qué poco hace falta para hacer feliz a un niño!

Pilar

martes, 18 de junio de 2013

EL ALMA CADUCA



El Alma caduca



Tengo el Alma caduca
un corazón henchido
y un amor que no se donde colocar.

La inmensidad del éter,
no es capaz de guardar
todo lo que hay dentro de mí,

La mañana perezosa,
se estira como queriendo iniciar el día,
sin demasiadas ganas,
es como si le costase trabajo arrancar.

Mi corazón henchido de amor,
no encuentra destino
todo está vacío, es crematístico
todo lo que me rodea
La espiritualidad ha desaparecido,
quizás sea el tributo que hay que pagar
a la modernidad.

Por eso, mi Alma de motu propio,
ha decidido caducar.







Pilar