
Arriba, Abajo
Arriba, abajo, a izquierda, a derecha,
los péndulos de los relojes
se mueven a un ritmo frenético
como caballos desbocados.
Las horas pasan a toda velocidad
sin respetar las normas,
las estrellas se juntan,
formando una gran Constelación.
Amenazan con aplastarnos.
Los corazones se paran,
solo sobrevive uno,
el de la muchacha enamorada,
pero debido a la rapidez del tiempo,
se vuelve viejo antes de empezar a amar.
Es una sucesión de sin propósitos,
que parece que no tiene fin.
Arriba, abajo, a izquierda, a derecha.
Nuestra mente todo lo ordena,
pero esta vez algo ha fallado.
El orden del Universo está trastocado,
es necesario dar una vuelta de rosca
y volver a poner las cosas en su sitio.
Pilar